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jueves, 8 de octubre de 2015

Seguridad en casa

No sé qué me pasa pero desde que tomé la decisión de cómo conciliar... no doy a basto con todo. Me faltan horas en el día para poder hacer todo, la pequeña heredera es un culo inquieto que me desordena todo lo que ordeno, que quiere todo lo que tengo y que me reclama a cada instante. Siempre he pensado que era bastante independiente (y lo es) pero ahora me reclama más que antes ¿por qué?

A lo que iba... como la pequeña heredera no para ni un segundo, llegó la hora de acondicionar la casa para la ocasión. Algunas cosas ya empezaron antes, pero es ahora, cuando ya anda y casi corre, cuando va muy confiada por la vida y cuando quiere hacer faenas (por no decir otra palabra) porque ella lo sabe, te mira con esos ojos de pícara y luego... zas, ahí lo tienes: el vaso en el suelo, los kleenex en el váter, los libros tirados, el pañal fuera de la basura... así podría seguir hasta el infinito.

Cierto es que, no sé muy bien por qué, yo confío en las capacidades de Aitana, confío en que no se caerá, en que no se dará, en que sabrá calcular... pero siempre está el por si acaso y, es verdad, que mi casa tiene algún que otro peligro para ella, por eso nos hicimos con apaños para dejar la casa "libre de problemas" (por llamarlo de alguna forma). Algunos me han servido y otros... ha sido tirar el dinero, pero de todo se aprende así que por si os sirve de algo a la hora de acondicionar la casa... ahí van mis aciertos y errores en ello:

- Las esquinas de la mesa: creo que todos o casi todos tenemos una mesa de centro en el salón, de esas bajitas que parecen hechas a la altura ideal de los bebés para que se dejen un ojo, la frente o la boca. Pues bien, esa mesa, mi mesa, es una mesa DIY hecha con palets por lo que la irregularidad brilla por su presencia. Imposible tener las cuatro esquinas iguales, lo que ello conlleva. Al principio compramos las típicas esquineras (de la marca BBest de El Corte Inglés) y nada, no sirvieron de nada. Precio 3,95 euros la caja de 4. La heredera las arrancaba, pero es que, además, como la mesa es tan irregular, no quedaban bien encajadas. ERROR
seguridad en casa; esquinera; esquinera mesa; bebé; seguridad
seguridad en casa; esquinera; esquinera mesa; bebé; seguridadPasado un tiempo encontré otro tipo de esquineras, que estaba convencida funcionarían. Meeeeg, error. Marca BBest precio 3,95 euros dos esquineras. Confié en ellas porque estas eran unas tiras de silicona con cinta de doble cara que se ajustaban a todo tipo de esquinas. Estas duraron menos que las anteriores... creo que media hora. Entre los esfuerzos de Aitana por arrancarlas y lo mal que pegaban... resultado fallido. Así que ahora mismo las esquinas están ahí, presentes a cada instante que la pequeña se agacha, se levanta o va corriendo. ¿Alguien tiene algún consejillo o está en la misma situación? ERROR

seguridad en casa; enchufes; bebé; seguridad- Enchufes: para esto no hay fallo. En el chino, en la ferretería, en El Corte Inglés... en cualquier sitio encontraréis los típicos cubre enchufes que evitarán que metan los deditos. Los míos, del chino. ACIERTO

seguridad en casa; cierre multiusos; bebé; seguridad- Puertas: en un principio busqué algo para las puertas de las habitaciones. Siempre han sido una pasión para ella, abrirlas y cerrarlas y quería algo para que no se pudiesen cerrar, pero no encontré (si alguien sabe de algo, que me avise). Para lo que sí que encontré algo es para las puertas de los armarios (tipo vitrina, armario del baño, de la cocina...) Marca BBest, 3,95 euros dos cierres (sí, me he hecho accionista de la marca) de momento no me quejo. Van con cinta de doble cara por lo que tampoco es que sea super glue, pero parece que tras un par de intentos por abrir la puerta y ver que no se puede... ha desistido. Así que ahora mi casa está monísima: la cocina, el baño y las puertas del armario donde están las herramientas... cerradas (no es exactamente el de la foto, pero es parecido). ACIERTO


seguridad en casa; cierre multiusos; bebé; seguridad- El váter: la verdad que nunca pensé que tendría que blindarlo, pero cuando vi los kleenex flotando... algo había que hacer. La puerta del baño es corredera estilo acordeón y la heredera ha aprendido a abrirla (algunos dirán: pues cierra la puerta. Ya, pero es que sabe abrirla así que... lo mismo me da) Pues en los dos baños coloqué los chismes llamados: multifuncionales. Marca BBest precio 3,95 euros dos enganches. La verdad que funciona. En contra... que cada vez que tienes una visita debes avisarles, no vaya a ser que no se den cuenta, tiren y se vaya el invento al garete (se pegan con cinta de doble cara pero si tiras con fuerza... podrías arrancarlo) ACIERTO

Pues de momento así está mi casa. Tengo en mente algo para los cajones, no para de abrirlos y cerrarlos y alguna vez se ha pillado un dedo, pero creo que va aprendiendo, lo que pasa es que no he encontrado nada que me convenza.

¿Alguien tiene algún otro truco, método o elemento para dejar la casa como una patena anti golpes?

lunes, 31 de agosto de 2015

¿Cómo envaso al vacío?

Trabajes en casa o fuera, hay que reconocer que, cuando tienes a pequeños herederos merodeando por casa, necesitas que te faciliten las cosas. En mi caso, sigo de excedencia en el trabajo, por lo que me dedico exclusivamente a mi hija (y a las tareas del hogar que también son bastantes). La comida de la pequeña heredera la preparo yo en casa (excepto cuando tengo que salir o me ha pillado el toro que confío en Smileat, recomendable 100%).

Al principio, como madre primeriza e inexperta, hacía comida para tres o cuatro días y la congelaba. Hasta que me di cuenta que no me salía demasiado rentable. Congelar un puré que lleva patata... es mal señores, es mal. El puré se queda tieso cual mojama y, en mi caso, tenía que volver a batirlo si no quería darle a la pequeña tropezones. Fue el momento en el que me plantee el envasado al vacío. En casa no tengo ningún aparato que me lo envase, así que consultando a mi amigo Google me comentó una forma súper sencilla de envasar al vacío en casa (se ponen los tarros al baño maría durante unos 15 minutos, se sacan y se colocan boca abajo hasta que se enfríen. Listo el envasado). Empecé a hacer comida para más días (ahora suelo hacer para una semana más o menos. Por lo que os decía del tiempo, el hacerle un puré cada día me supone el triple de trabajo y de esta forma no necesito congelar nada). Aunque estén envasados al vacío, yo, por si las moscas, los meto en la nevera también (aunque se supone que no haría falta).

Hace unos día notaba que, al abrir los tarros no sonaba el click que debe sonar para saber que estaba al vacío (aunque yo siempre miraba las tapas para confirmarlo antes de abrirlo). Mi marido me dijo que quizá, los tarros se estaban "pasando" y que al no cerrar bien quizá por eso no hacía vacío...

Allí que me fui al chino a comprar nuevos tarros para los purés de la heredera (aproveché y los compré más grandes, de 500 ml que es lo que se zampa aquí la amiga para comer) pero cuál fue mi sorpresa que me sigue pasando lo mismo... no siempre me hace el vacío ¿qué me pasa? ¿por qué ya no funciona? ¿quizá los dejo poco tiempo boca abajo ? (yo los dejo hasta que se enfrían y los puedo meter en la nevera)

He estado mirando en Amazon algún aparato para envasar al vacío que no sea excesivamente caro pero no sé si realmente funcionan, si verdaderamente me compensa o hay alguna otra forma de hacerlo y así me ahorro unos eurillos. Así que os pido ayuda / consejo o que me contéis cómo lo hacéis vosotros en casa ¿cocináis a diario? ¿cómo envasáis al vacío los tarritos?

¡Mil gracias por vuestra ayuda!

miércoles, 24 de junio de 2015

Acceso con carrito

Antes de que naciese la heredera la verdad es que no me lo había planteado, pero una vez me planté sola, con el carrito, por la calle... es cuando te empiezas a dar cuenta de las cosas.

Situación 1: Voy paseando por el centro de Madrid, la niña llora, tiene hambre, busca corriendo una cafetería para poder darle el pecho. Descartas las que ves que el carro no entra ni por la puerta, o las que a simple vista vas a tener que sortear varias mesas y sillas para poder sentarte. Llegas a una franquicia, muy conocida, de meriendas, está casi todo vacío así que eliges el sitio donde menos moleste el carrito (o al menos eso hago yo). La heredera termina de comer y tiene pastelito. ¿Perdona, en el baño entraré con el carrito? No, el carrito seguro que no entra, puedes entrar solo tú. Ajá ¿y qué hago entonces? ¿lo pliego y me lo meto en el bolsillo? Pues nada, ante estas situaciones una se hace experta en cambiar pañales encima de las rodillas.

Situación 2: (esta no me pasó a mi directamente pero sí a alguien conocido) Estás en una terraza, tranquilamente tomándote algo, sola con tu bebé y el carrito. De pronto la vejiga te da una aviso y tienes poco tiempo para reaccionar. Necesitas ir al baño urgentemente, pero el carrito no cabe ¿Qué haces? ¿dejas al bebé solo? Pues nada, llamas a tu hermano que por suerte está cerca para que venga y se quede con el niño mientras vas al baño.

Situación 3: Voy a una tienda de ropa y, aunque no soy de probarme las cosas en la tienda (siempre me ha dado una pereza horrible y prefiero probármelo en casa tranquilamente) en esta ocasión sí que tenía que probármelo allí mismo porque estaba en el quinto pino de casa. Voy sola con la pequeña heredera en el carrito y pregunto si hay probadores amplios, donde pueda caber con el carro (obviamente no voy a dejarlo fuera). Sólo tienen uno grande, por lo que tengo que esperar... Más de 20 minutos a que saliese una señora que se estaba probando media tienda. Por favor, pongan tres o cuatro o cinco probadores amplios, que tampoco cuesta tanto.

Puede parecer una tontería, pero cuando vas sola, no lo es. ¿Acaso nadie piensa en los carritos? Y ya no en los carritos, que al fin y al cabo, a una malísima, puedes llevar al niño en brazos pero... ¿y las sillas de ruedas? (si no cabe un carrito, tampoco lo hará una silla) ¿Por qué hay tan mala accesibilidad para estas cosas?

No hablo sólo de pequeños bares y restaurantes que, si el espacio no lo permite, no puede hacer mucho más (aunque deberían tener una solución ya que no veo justo que las personas en silla de ruedas no puedan acceder a estos sitios) sino de grande franquicias que tampoco tienen facilidades para ello.

¿Sabéis lo que han conseguido conmigo? que si voy sola sólo vaya a determinados sitios en los que me garantizo que hay baños grandes (además de con cambiador) y que el carrito cabe perfectamente. Es una verdadera pena que pasen estas cosas hoy en día, que llegues a una tienda y que no puedas acceder a la planta de arriba porque hay cuatro escalones que se te hacen un mundo. Es una pena que varias tiendas y bares tengan dos o tres escalones a la entrada que te dificulten un poco el acceso (esto no lo digo ya tanto por el carrito, sino por las sillas de ruedas) y lo que es más lamentable aún (que me pasó una vez y casi me muero de la vergüenza) es que una señora te eche la bronca en el autobús porque vas con un carrito de bebé y ella se ha tenido que mover para que te puedas colocar en el espacio reservado para sillas y carritos. Todo el autobús se le echó encima y le invitó a bajarse del autobús si tanto le molestaba el carrito (en ese momento sólo quería morirme), no tiene ninguna razón y era una cascarrabias pero, el mal rato te lo hace pasar.

Pongamos todos un poquito de nuestra parte para facilitar este tipo de cosas.

¿Tenéis alguna experiencia negativa con este tipo de cosas? ¿La mala accesibilidad os ha impedido hacer algo?

lunes, 22 de junio de 2015

Conociendo al ginecólogo

Creo que la relación entre una mujer y su ginecólogo (léase también ginecóloga) debe ser como un flechazo, me explico. ¿Una relación de pareja funciona si no hay feeling? No, pues una relación mujer - gine tampoco, os lo digo yo. Debe haber algo, al fin y al cabo es el que va a inspeccionar ahí abajo, así que algo de confianza debe darte.
elegir ginecólogo, ginecología
No me considero más vieja que Matusalén pero la verdad que para la edad que tengo creo que he pasado por varios (quizá demasiados) ginecólogos. ¿El motivo? no lo sé ni yo.

Cuando empecé a ir al ginecólogo iba al mismo al que había ido mi madre, hasta que se jubiló y hubo que cambiar. No importa lo que tardemos, pero hay que encontrar un ginecólogo que nos guste, y es que así es, es demasiado importante. Después de pasar por varios, caímos (mi madre, mi hermana y yo) en una que era muy buena. ¿El problema? Que sólo atendía un lunes al mes en la clínica de Madrid (el resto fuera), imagínate para pedir cita... ¡imposible! Un lunes al mes, por la mañana... esa cita valía su peso en oro. Después de varios años yo la dejé, no me compensaba tener una ginecóloga a la que para poder verla tenía que faltar al trabajo y estar al acecho para pedir cita. Empezaron a verme ginecólogos de su equipo (insisto en que cada vez uno, cuadrar las citas era misión imposible) como las visitas eran anuales, no le daba mayor importancia hasta que me quedé embarazada.

¿Y ahora qué hago? No tengo ginecólogo de cabecera, me lleva todo un equipo, así que para confirmar embarazo pedí hora con el primero que hubiese ya fuese en Madrid o fuera, y así pasó, que me empezaron a ver en Montepríncipe (en el quinto huevo a la derecha de mi casa). Al ser un embarazo y no una simple revisión, no quería que cada vez me viese uno, prefería tener uno fijo y ese uno me tenía que gustar.

Creo que cuando estamos embarazadas, cuando vamos a ser madres se nos despierta un instinto protector que no existía. Antes, si cada vez te veía uno, no pasaba nada, si había que retrasar la cita, daba igual... pero estando embarazada ¡ni pensarlo! Yo quería que siempre me viese el mismo (cuando empecé a ir al ginecólogo prefería mujeres por el tema de que crees que te entenderán más, que son como tú, que te dará menos vergüenza... a día de hoy mi ginecólogo es un hombre y la vergüenza, es un capítulo aparte, así que no caigáis en falsas apariencias)

A lo que iba, que ese instinto protector hizo que me centrase en un ginecólogo para que me llevase el embarazo. Los que me trataban en Montepríncipe me gustaban (la Dra. Kirk y el Dr. Valero son buena gente) pero me pillaba tan lejos de casa que no quería dar a luz ahí. Así que comenzó la búsqueda del ginecólogo perfecto (en último caso me iría a Montepríncipe).

Estuve mirando en la Clínica San José, allí nací yo y quieras que no, hace como ilusión, pero la mujer que nos atendió no nos gustó. No es que no hubiese feeling entre nosotros, es que había un muro de piedra, así que descartada. Cuando ya tenía casi decidido que iría a Montepríncipe ya que ningún hospital de Madrid me convencía, apareció el que hoy es mi ginecólogo. Fue recomendación de una amiga, que además ha trabajado con él. Atiende por lo privado y por lo público así que era estupendo ya que mi idea inicial era dar a luz en un hospital público (ya os conté por qué me decidí aquí) así que fui a conocerle, si me gustaba bien y si no... pues nada, a otra cosa.

La verdad que el hombre es bastante majete, lo medios que tiene en su consulta son buenos (os recuerdo que en la primera eco no pudimos escuchar el latido porque el ecógrafo estaba roto) y, aunque al parecer es bastante estricto con el tema del peso (en mi caso no lo fue ya que engordé 6,700 kg en todo el embarazo) es bastante comprensivo en general.

eureka, ginecologo
Pues nada, tarea resuelta. Ginecólogo cambiado (en la semana 20 de embarazo), nuevo hospital de nacimiento (con todos los medios) y a correr. Como yo me decidí por dar a luz en el hospital público, en la semana 38 me dio el alta para que me llevasen por la Seguridad Social (ya me habían dicho que era mejor que la última revisión la hiciesen allí por tema de expediente). Pues bien, me dieron hora para consulta y la ayudante casi se cae de espaldas cuando me vio de 38 semanas y la primera vez que iba al ginecólogo (tuve que explicarle brevemente todo). La ginecóloga se molestó bastante porque me hubiesen derivado allí y me dijo con bastante rintintín (ya que tuve que explicarle todo el proceso) que cuántas veces había cambiado de ginecólogo. ¿Y a usted qué le importa señora? ¿No será mejor que me quede con uno que me guste y me de confianza que con el primero que pase?

Me hizo una eco de 10 segundos (básicamente para comprobar que había latido, que ya se lo podía haber dicho yo por las patadas que daba) y listo (el padre ni olerlo, claro).

Aunque me supo mal que la mujer fuese tan antipática, no cambiaría mi decisión por nada y, a día de hoy, mis futuros embarazos serán como este (siento si a alguien le molesta que el embarazo me lo lleven por privado y luego de a luz en un público, pero creo que no hay motivo para enfadarse y que cada uno es libre de hacer lo que quiera)


¿Qué piensas de la relación mujer-gine? ¿Te costó elegir al tuyo?

martes, 16 de junio de 2015

Preparación al parto

Antes de apuntarme a las clases de preparación al parto estuve pidiendo consejo a gente de mi alrededor. No tenía todas conmigo en si de verdad merecerían la pena, si serían una pérdida de tiempo, si aprendería algo... El caso es que encontré opiniones de todos los tipos y, al ser primeriza, decidí hacerlas por si acaso eran de vital importancia.

Hasta donde alcanzaba mi conocimiento en esas clases aprendería la tan importante respiración, que sería vital en el momento del parto, tan vital que como no la hubieses entrenado te caería una buena bronca. En esas clases aprendería también algunas cosas sobre el cuidado del bebé e, importante, cuándo ir al hospital (creo que esta fue la principal razón por la que decidí apuntarme. Mi miedo era ir demasiado pronto, o demasiado tarde).

Mi seguro me ofreció estas clases en varios centros y de diferente duración. Elegí por este orden: cercanía (todos más o menos igual) y duración (mi curso era de 5 clases, el que menos duraba). Una vez elegido y reservado, previa bronca de la señora porque había llegado demasiado tarde (semana 32 si no recuerdo mal) sólo faltaba esperar a que llegase el gran día.

Y allí que nos plantamos mi señor esposo y yo (él me acompañó a casi todas las clases) en una sala no muy grande, con otras 6-7 parejas más y una más que peculiar matrona. La mujer ponía toda su buena intención en explicarnos las cosas y en hacer los ejercicios con nosotros pero... había que contener la risa (hasta ahí voy a leer, de hecho una pareja nunca más volvió).

Cosas que aprenderás durante el curso:

- Cómo saber si estás de parto
- Cuándo ir al hospital
- El momento del parto (asistencia en el hospital)
- Posturas de lactancia
- Cómo poner un pañal
- Cuidados de la madre durante la cuarentena
- Visitas postparto a la matrona y al pediatra

Sinceramente, y después de haber hecho el curso casi completo (me salté una clase), no me sirvió casi casi de nada. La mayoría de las cosas ya las conocía (bien porque las había leído o bien porque las había aprendido cuidando niños) y los ejercicios... te aseguro que en el momento en el que estás en el paritorio se te han olvidado por completo (yo no es que no me acordase, sino que ni siquiera me acordé de acordarme). Creo que este tipo de cursos pueden venir muy bien a gente que no ha estado nunca o casi nunca con bebés, gente que jamás ha puesto un pañal, o gente a la que le gusta tener todo súper controlado pese a conocerlo, pero si no... muchas de las cosas que te pueden aportar las encontrarás en libros.

Al menos un par de parejas estaban en este curso por obligación, creo yo, y es que si eres primeriza y no has hecho los cursos de preparación al parto... parece que eres un bicho raro. Siento si se molesta alguna persona que imparte estos cursos, es una opinión personal y en ningún momento he tenido intención de ofender. Quizá si en lugar de 5 días, dos horas y media por día, se condensase todo (que se puede hacer, seguro) en un día, lo recomendaría más. Pero creo que estar media hora - tres cuartos para aprender a poner un pañal... es demasiado ¿no os parece?

¿Cuál es vuestra opinión sobre estos cursos? ¿Los recomendáis?

miércoles, 3 de junio de 2015

¿Dónde meto la ropa?

Estás embarazada y comienzas a preparar la habitación del bebé, hasta ahí todo de acuerdo pero seguro que os habéis planteado un problema ¿qué hago con todo esto? ¡No me cabe! Y es que la mayoría de nosotras no vivimos en palacios o mini palacios donde nuestros herederos puedan tener una habitación del tamaño del salón (como mínimo) así que tenemos que elegir qué queremos en la habitación del bebé. Ellos son demasiado pequeños, aún no deciden, así que debemos hacerlo por ellos.

En mi caso he de decir que considero que Aitana no tiene una habitación pequeña (ni mucho menos es como el salón, ni tan siquiera es la más grande de la casa, pero creo que tiene un tamaño bastante decente), aún así no me cabía todo: cuna, cómoda, mecedora, cambiador, estantería, alfombra... había que elegir.

Un día llegó mi hermana y me planteó una alternativa que me encantó. Ahorras espacio y dinero. ¿Qué me planteó? Meter el cambiador dentro del armario ¿Cómo? Sí, que la zona del cambiador (con todo lo que ello conlleva) estuviese integrada dentro del armario. Al principio puede parecer incómodo, ahí todo mezclado, todo junto... pero luego te das cuenta que es una buena solución, que te ayuda a ahorrar espacio (que con un hijo pequeño siempre falta) y que si un día no te da tiempo y tienes las cosas desordenadas, fácil solución: cierra la puerta del armario y listo.

Como me pareció una buena idea quería enseñaros el resultado para que, si os gusta ¡lo pongáis en práctica! He de decir que tuve que hacer varios apaños con los muebles ya que el armario, además de antiguo, está fatal hecho (con unos desniveles considerables) pero creo que quedó bastante apañado.

¿Qué os parece?

armario bebé, cambiador dentro del armario.

El armario era marrón pero lo pintamos en blanco para que quedase a juego con la habitación. Los pomos en forma de pollito son de Bricor pero también los hay en Leroy Merlin (hay muchos animales, en mi caso el armario son pollitos y la cuna pulpos)

armario bebé, cambiador dentro del armario.

Los muebles son de Ikea. A la cómoda principal le quitamos el cajón de abajo ya que si no no se podría abrir y aprovechamos ese espacio para poner unas cajas (todas de Ikea también). El mueble de la derecha está subido a un pequeño escalón para que el cajón de abajo se pudiese abrir. La barra del armario es de Bricor y las perchas rosas (aunque en la foto no se aprecian mucho) son de Mercadona (las hay en rosa y en azul). El espejo es made in casa y el colchón de cambiador lo compró mi hermana por internet.

armario bebé, cambiador dentro del armario.

 Lo colgué aquí, en principio, porque no sabía muy bien dónde ponerlo pero cada vez estoy más contenta porque me parece súper práctico. Estos bolsillitos son de Zara Home, regalo de una amiga de mi hermana. Son monísimos y súper útiles para guardar todas las cosas del bebé: cremita, colonia, esponja, bastoncillos, tijeras... así lo tienes todo a mano.

armario bebé, cambiador dentro del armario.

Como veis, creo que queda bastante apañado y que te ahorra muchísimo espacio. Piensa que el armario lo tendrás que poner sí o sí (en este caso es empotrado) pero deberás poner el cambiador del bebé en alguna parte así que, todo junto, recogidito y ahorrando espacio.

¿Qué solución pusiste en práctica para ahorrar espacio? ¿Te parece útil el tener todo junto?

lunes, 11 de mayo de 2015

Tus básicos de hospital

Durante los nueve meses de embarazo te da tiempo a pensar y a preparar cosas, muchas cosas, y una de ellas y de las más esperadas (ya que significa que el momento de que el parto está cerca) es la bolsa del hospital del bebé. En mi caso la preparé hacia la semana 36, cuando la habitación ya estaba terminada y su gran armario estaba listo. Esta pequeña bolsa de hospital (y no hablo de la tuya como madre que simplemente por el tamaño de la ropa, ocupará más) es un mundo lleno de porsis.

Empezando por el principio, el contenido de esta bolsa dependerá principalmente de cómo es el hospital donde nacerá la criatura: público o privado. En caso de ser público no hace falta que te lleves NA-DA, con un conjunto para el día que salgáis del hospital... será suficiente. Si tu hospital es privado... la cosa cambia, y mucho (el mío era público pero me llevé cosas como para dos o tres privados, y es que hace tanta ilusión preparar esta bolsita... que no la iba a dejar sólo con un vestidito para el día de la salida). Sea como fuere, hay ciertas cosas que no debes dejar pasar:

- Body: Será la prenda que más use tu bebé durante los primeros días y meses. Para ellos son como camisetas interiores, las cuales de adulto casi seguro que ya no llevas pero de pequeño no te libraste de ellas. La estancia en el hospital no es muy larga y los bebés recién nacidos no se ensucian apenas, así que con llevarte tres bodies... puedes estar servida. En los hospitales públicos te los dan, talla 4-5 meses pero bueno, hacen el apaño (no es la talla real pero les quedan como si lo fuera).

- Pañales: Sí, te los tienes que traer de casa. Es cierto que es un poco complicado calcular cuántos necesitarás pero siempre tendrás un sitio cerca para comprar más si te hacen falta.

- Pijama: Como decía antes, al principio lo bebés apenas se manchan, por lo que si no quieres ir muy cargada, un body de manga larga te puede servir también como pijama, pero si tienes hueco puedes meter un par de ellos por si acaso.

- Ropa de día y de salida: Esto es ya más por postureo que por necesidad. El niño no va a salir de la habitación así que no hace falta que vaya de punta en blanco, pero es cierto que siempre hace ilusión vestirles con cositas de primera puesta, aunque sólo sea para recibir a las visitas. Aquí es donde verdaderamente se tiende a ocupar todo el espacio que queda libre de la bolsa: que si la chaqueta de la abuela, el vestido de la tía, el conjuntito del abuelo... ¡A ver qué elijo! Al final te llevarás tantas cosas por si acaso, que no le dará tiempo a utilizarlas todas en dos días.

- Chupete: Aunque la mayoría de los pediatras recomiendan esperar unos días a ofrecer el chupete, cuando la lactancia está más instaurada para que no haya confusión, hay gente que ya en el hospital se lo da. Es vuestro hijo, así que podéis hacer lo que queráis.

- Manta: No estoy hablando de edredón, pero sí que una mantita / toquilla / muselina vendrá bien tanto para el hospital como para el día de la salida. Cuando nacen, los bebés no tienen controlado el tema de la autoregulación de la temperatura, así que habrá que taparles un poquito.



- Gorrito: Fundamental si nace en días de frío y conveniente aunque sean meses de calor. Insisto en que los bebés no son como nosotros y deben ir algo más tapados.

- Manoplas: Los bebés nacen con las uñas pegadas a la carne y hasta pasados 15 días aprox, no se les debe cortar las uñas (aunque las veáis más largas que un día sin pan) así que para evitar arañazos en la carita es conveniente ponérselas.

- Patucos: o calcetines, para que no se le enfríen los pies.

No te preocupes por la colonia de Nenuco o la crema de Mustela, los bebés cuando nacen tienen un olor particular, un olor a bebé, no necesitan nada más. Pasa lo mismo con el jabón, los bebés no se ensucian y los primeros días, con lavarles con un poco de agua será suficiente, puedes echarle una gota de jabón si quieres, pero no es necesario. Ya tendrás tiempo de darle baños de espuma cuando sea mayor.

¿Ya tenéis preparada la bolsa de vuestro bebé? ¿Habéis metido algo más?

lunes, 27 de abril de 2015

Un baño en el baño

Todos tenemos claro que la llegada de un bebé hace que pongamos nuestra vida patas arriba, pero la vida no es lo único que cambia, nuestro orden en casa también.

Cada vez será más complicado mantener la casa ordenada, que no estén las cosas tiradas por el salón, que puedan aparecer visitas y que tengan un sitio donde sentarse... no pasa nada, es ley de vida.

Desde que Aitana nació, y eso que sólo tiene siete meses, su habitación se ha extendido hasta el salón incluso hasta nuestra habitación, vayas por donde vayas te encuentras juguetes, baberos, chupetes... algo suyo.

Otro de los sitios que ha acaparado la heredera es el baño. He de reconocer que mi casa no tiene un mal tamaño pero el baño no es demasiado grande que digamos. El espacio entre la bañera y el water (haeros la idea de un cuadrado) es algo justito para meter una bañera de bebé, así que cuando llegó la hora de buscar bañeras para la criatura me volví un poco loca.

bañera infantil; bañera baño bebé
Necesitaba algo práctico, que no abultase demasiado, que no fuese muy caro, que pudiese transportar cómodamente, que fuese de quita y pon, lo de siempre, vamos. Con estas magníficas limitaciones fui a parar a una idea que no ha estado del todo mal. Consiste en una bañera con unas patas, así de simple. La bañera la puedes colocar donde quieras (di que en el suelo es bastante incómodo por eso decidimos ponerla sobre las patas) y las patas ocupan exactamente el espacio que hay entre la bañera y el water ¡Ni hecho aposta vamos! Yo compré estas en El Corte Inglés, que no estaban nada mal de precio, pero hay otras opciones y modelos.

soporte bañera infantil; soporte bañera baño bebé; patas bañera

Al principio la bañábamos en su habitación. Poníamos un calefactor y el buenpadre trasladaba la bañera, llena de agua, desde el baño hasta la habitación. Cuando yo me quedaba sola eso empezaba a ser un poco inviable... la bañera pesaba demasiado y se me caía el agua por el camino así que empecé a poner la bañera en el baño. Yo me hice con ella enseguida, al buenpadre nunca le gustó esta idea... todo demasiado estrecho.

hamaca baño jané; baño bebé
Durante los primeros meses todo iba bien, la niña pesaba poco, se movía poco... todo perfecto vamos. Pero la heredera empezó a crecer, como es lógico, y la espalda se empezaba a resentir un poco. Fue entonces cuando mis compis de trabajo tuvieron a bien regalarme una hamaca de baño. Creerme si os digo que es el mejor invento del siglo. Pones la hamaca en la bañera, colocas al bebé encima y... ¡Manos libres! (eso que tanto ansiamos tener cuando tenemos un bebé). La pequeña está fenomenal, en su salsa, tú puedes bañarla mucho mejor, ella chapotea y no pone todo tan perdido... ¡Una maravilla vamos! Me regalaron esta de Jané, pero hay muchas otras y no son nada caras para lo útiles que son, os lo aseguro.

reductor bañera bebé; separador bañeraAl principio metíamos la hamaca en la bañera pequeña, pero a los cuatro o cinco meses la dejamos de bañar ahí. Aitana se movía demasiado y terminaba más agua fuera que dentro, así que pusimos la hamaca en nuestra bañera, ella disfrutaba más y se ensuciaba menos. El problema llegaba cuando había que llenar una bañera grande para un ser tan pequeño... ¡Imposible hacerlo a diario con tanto gasto de agua! Pero tranquilas, he aquí la solución (si es que todo está inventando en esta vida del Señor) Nos regalaron un reductor para poner en la bañera y así ahorrar agua. Va con ventosas por lo que no tiene más misterio a la hora de colocarlo y gastas la mitad de agua.
silla de baño bebé; sillita baño
La hamaca con la pared duró bien poco porque enseguida la pasamos a una silla de baño (con sonidos y muñecos para que ella juegue).

Y así terminó el misterio del baño infantil. Está claro que nunca tendremos el baño perfecto para estas cosas, pero adaptándonos y buscando soluciones prácticas (al fin y al cabo los baños duran cinco minutos) se pueden conseguir grandes soluciones.

¿Qué solución encontrasteis para el baño de vuestros peques? ¿Conocíais la hamaca de baño?

lunes, 13 de abril de 2015

Y luego quieren compararnos con Europa

Creo que no podría haber encontrado mejor título para el post de hoy, y es que es verdad, aquí mucho ruido y pocas nueces. A mi modo de ver España es un país que está bastante a la cola en muchas cosas y una de ellas es en lo relacionado con la maternidad - ayudas - permisos.

Yo soy madre primeriza reciente así que no puedo hablar demasiado sobre el tema, pero sí lo justo y lo necesario para saber que se podría mejorar, y bastante.

Dejemos a un lado la baja por maternidad de 16 semanas, que no son cuatro meses, sino tres y medio, edad en la que el bebé no está, ni muchísimo menos, preparado para separarse de su madre pero el Estado debe creer que ya es lo suficientemente independiente como para vivir solo, hacerse la comida y cambiarse los pañales a sí mismo.

Dejemos a un lado la baja por paternidad de 15 días. Vale que el padre no le da el pecho, vale que no ha estado con él nueve meses (a veces más) en la tripa, vale que no ha sufrido náuseas, mareos, antojos, dolores de espalda y un largo etc. Pero hombre... 15 días... es como poco ¿no? El padre también puede dar biberones, puede cambiar pañales, puede ayudar con la comida, con la compra, con el baño... y así podría seguir con un gran listado.

Dejemos a un lado la facilidad de conciliación laboral que hay en este país. Ahora mismo me estoy acordando de la encuesta que hizo malasmadres sobre este tema. Qué gran verdad oye. Conozco un caso de una persona que ha dejado aparcado el tema de una tercera maternidad por miedo a lo que le digan en el trabajo ¡Y luego dicen que no hay niños! Anda que no hay mujeres que retrasan la edad de tener hijos por la poca posibilidad de conciliación, por los horarios - a veces inhumanos - de trabajo... Otro caso que me enteré hace poco: tengo reducción de jornada, ahora trabajo de 08:00 a 18:00. Ahh... ¿Y cuál era tu horario anterior? De 08:00 a 21:00 / 22:00 ¡Estupendo entonces!

Creo que todo esto me está quedando demasiado reivindicativo, pero tenía que soltarlo, lo siento. Ahora sí, dejando a un lado lo anterior, voy a contaros la única ayuda (creo que es así, y si hay más estaré encantada de conocerlas) que dan por tener hijos, ya sean biológicos o adoptados. Me enteré de ella por casualidad, porque no creáis que las ayudas van proclamándolas a los cuatro vientos. Una amiga me comentó, cuando estaba embarazada, que si iba a pedir la ayuda de los 100 euros (en cuanto a ayudas por maternidad se refiere me quedé en aquel cheque bebé que se dio en su momento y que desapareció con  bastantes protestas).
ayudas maternidad; adios cheque bebéEs una ayuda que puede pedir toda madre trabajadora con cada hijo. El importe: 100 euros al mes hasta que el hijo cumpla tres años. No es para tirar cohetes ni mucho menos, pero teniendo en cuenta cómo está el panorama... menos da una piedra amigas! Así que en cuanto di a luz me informé sobre este tema. En realidad no es una ayuda sino una deducción.

Requisitos:

- Ser madre trabajadora (fuera del hogar y cotizando a la Seguridad Social)
- Tener un hijo menor de tres años
- Haber cotizado a la Seguridad Social al menos 15 días de cada mes (jornada completa) o el 50% de la jornada (a tiempo parcial)

Dónde se pide:

- Se puede pedir como anticipo a razón de 100 euros al mes (contando desde el nacimiento del bebé hasta un máximo de 1200 euros anuales) llamando al 901 200 345, en las oficinas de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) o usando el formulario 140.
- También puedes deducírtelo de la declaración de la renta rellenando la casilla 756.

Ojo:

- No la puedes pedir si estás en paro
- Si eres autónomo pero cotizas menos de 100 euros mensuales (algo raro pero puede pasar, por ejemplo, con la tarifa plana de 50 euros)
- Sólo puede pedirla la madre, no el padre
- Si estás de baja por enfermedad o embarazo pero con contrato en vigor sí puedes pedirla, si estás de excedencia, no.

Pues creo que esto es todo ¿Sabéis de alguna otra ayuda que den por tener hijos? ¿Os dan alguna ayuda especial en vuestra Comunidad Autónoma?

miércoles, 8 de abril de 2015

Ropa premamá

No me podéis negar que todas queremos ir monas. Cuando estás embarazada te encanta ir luciendo la tripa (o por lo menos eso me pasaba a mí). Por una vez en la vida estás muy orgullosa de ella y no te importa en absoluto tener algunos kilos de más, es por una buena causa.

En el embarazo de Aitana engordé muy poco y mi tripa tardó en salir (yo la veía clara desde el principio pero la gente decía que no se me notaba nada, que parecía que había engordado un poco pero no que era tripa de embarazada) así que por suerte - económicamente hablando - pude aprovechar mucha de mi ropa. Si algo tenía claro es que no me quería dejar un pastón en ropa que iba a ponerme muy poco y que luego se quedase muy nueva, así que me compré lo justo y lo necesario. Una ventaja es que mi época grande coincidió con el verano (Aitana nació en septiembre) por lo que mis vestidos, camisolas y demás los usé hasta el final del embarazo. 

vestido premama; embarazada; embarazoLlegando al quinto mes ya no me podía abrochar los vaqueros, si hacía un esfuerzo seguramente me cerrasen pero no iba nada cómoda así que durante un tiempo los llevaba desabrochados (estilo hippie a la que le da igual todo porque está embarazada) pero llegó un momento en el que no podía ir así por la vida y mi madre me compró unos pantalones premamá. Recuerdo que era unos vaqueros de Prenatal talla 40 (antes de quedarme embarazada usaba la 38) y nada más verlos pensé: ¡Madre mía, esto me cabrá en septiembre por lo menos! y casi casi fue así. Prenatal talla bastante grande y esos pantalones pasaron a ser: unos vaqueros anchos de madre que, además, costarón un pastón: 40 lereles. Creo que esta fue la compra más cara en cuanto a ropa premamá se refiere. Bueno, no, un mono de El Corte Inglés costó por el estilo. Otra opción que encontré viable era comprar ropa normal pero una o dos tallas más grande: de esta forma abarataría costes e iría algo a la moda porque si algo tiene la ropa premamá es que a veces parece recién sacada del paleolítico y es muy difícil ir decente por la vida. Vamos a ver señores diseñadores de ropa de embarazada... ¿Tan difícil es hacer ropa moderna de un tallaje normal? No sé vosotras pero yo me desesperaba comprando la ropa: o era muy grande, o muy ajustada, o te servía si tenías un tripón... Señores, apiádense de las que no tenemos demasiada tripa incluso el mismo día de dar a luz y hagan algo ajustable por favor (creo que este fue EL MOTIVO por el que me compré más ropa no premamá que premamá)

camiseta premama; embarazada; embarazo
Tamién fui a Kiabi a buscar algo de ropa que me permitiese ir cómoda sin que mi bolsillo se resintiese et voilá, lo encontré. La calidad no es la panacea pero oye, no está nada mal. Me compré un pantalón corto que lo utilicé casi todos los días del verano (y aún está en buenas condiciones) una camiseta (que teniendo en cuenta que mi tripa fue pequeña la empecé a usar embarazada de casi 9 meses) y una camiseta de manga larga.  

Así que si queréis comprar barato sin importaros mucho la calidad pasaros por Kiabi y por H&M, aquí también me compré alguna cosa, tienen unas mayas negras que sacan de un apuro aunque terminaron rompiéndoseme por el trasero, pero por 9,90 euros... no se puede pedir demasiado.

pantalón corto premamá; embarazada
Cuando sí lo pasé realmente mal fue cuando tuve que ir en busca y captura de un vestido de boda premamá (embarazada de siete meses y medio). Parecerá que soy una ratilla, pero no, soy previsora y ahorradora y, si no quería gastarme un pastón en ropa, menos aún en un vestido de boda premamá que seguro seguro usaría muy muy poco, así que mi opción - siempre que no encontraba nada que me convenciese, hacía lo mismo - comprarme un vestido de una talla más. El Corte Inglés fue mi solución: vestidos que no están mal de precio, de corte imperial (no podía ir embuchada) y que podría usar aunque no estuviese embarazada. Precio: 80 euros. ¿Qué os parece? ¿Habéis estado en alguna situación similar?

Sin duda estar embarazada es maravilloso pero en temas de ropa - dinero - ir a la moda... es un poco incompatible. Reivindico más ropa premamá, a precios más asequibles con buena calidad. 

¿Dónde habéis comprado vosotras la ropa? ¿Tenéis alguna preferencia? ¿Optasteis por comprar ropa no premamá más grande para poder reutilizarla?

miércoles, 1 de abril de 2015

Blevit sueño

Casualidad o no, ha funcionado. Después de muchas alguna que otra noche durmiendo a trompicones hemos conseguido dormir más o menos del tirón. Quizá alguien pueda pensar que soy un poco exagerada, que Aitana tiene sólo seis meses y que es normal que no duerma ocho horas... es un bebé y se despierta por las noches, pero la verdad es que la pequeña heredera llevaba un tiempo algo irreconocible.

Siempre he dicho que he tenido muchísima suerte con la niña. Desde que nació dormía de seguido por la noche (solían ser unas seis horas y alguna vez llegaron a ocho) y no se despertaba en absoluto. Hace como un mes la cosa empezó a cambiar. Se despertaba a media noche y yo, pensando que sería hambre, le ofrecía el pecho. A los cinco minutos estaba ya dormida así que, no era hambre. No podía entender como de la noche a la mañana ya no dormía del tirón, se despertaba siempre llorando y de mal humor.

Leyendo sobre las rutinas del sueño en los bebés (he de confesar que Aitana hasta hace bien poco no tenía ninguna rutina del sueño. Le daba la última toma independientemente de dónde, y se quedaba frita) pensé que sería bueno empezar a establecerle una (tampoco me he matado en pensar): la última toma se la doy siempre en la cama, tumbada para que ella esté más cómoda y cae rendida. De momento me funciona bien. Leí que era muy importante empezar a hacerle diferenciar entre el día y la noche. Si el bebé duerme durante el día no hay que tener un silencio sepulcral ni todo a oscuras, al revés, hay que hacer vida normal. Por la noche, sin embargo, hay que tener la menor luz posible, hablar bajito e intentar que, si se despierta durante la noche, se vuelva a dormir en su cuna sin ofrecerle el pecho, el bebé tiene que entender que es hora de descansar. Vamos, que lo que te dicen es algo imposible a no ser que sea un bebé de mentira. No me creo que si tu bebé se despierta a media noche, llorando a moco tendido seas capaz de dormirle en su cuna, sin moverle, sólo dándole la manita (si lo habéis conseguido, por favor, decidme cómo lo hacéis).

La desesperación y la falta de sueño llegaron a mi vida así que las rutinas cambiaron e hice lo que se me iba ocurriendo y callaba a la niña (un poco de malamadre). Un día cualquiera, dos de la mañana, la niña llora (pero no es que empiece a quejarse y termine llorando, no, pasa de estar en silencio a gritar como una descosida) me despierto sobresaltada, no me puedo creer que sea tan pronto. Nada de pecho, así que hay que buscar alternativas que la calmen. Me voy al salón y la entretengo con juguetes, cuadros y demás. La niña se cansa, quiere otra cosa. Enciendo la tele y sospechosamente a esas horas intempestivas ponen Art Attack (recuerdo cuando lo veía de pequeña). Pues nada, nos ponemos a verlo y cae rendida en mis brazos (una hora después, claro está). Antes de las seis de la mañana ya estaba despierta otra vez pero en esta ocasión sí que le ofrecía el pecho.

Visto que no iba a ofrecerle el pecho a esas horas hablé con mi señor esposo para turnarnos por las noches. Él accedió.

Buscar en Google soluciones nunca fue bueno, así pasó. Que leyendo sobre cómo calmar al bebé por la noche me topé con: nada de tele, nada de juegos, nada de luz (vamos, que lo estaba haciendo todo estupendamente). En la última visita al pediatra le comentamos esto que nos pasaba y nos dijo más o menos lo que ponía en internet: no le ofrezcas el pecho y, si sigue así, te mandaré cereal para que le des en la última toma (Aitana aún sigue con pecho excepto la verdura a las 12 y la fruta a las 16 por lo que el cereal significaba biberón y eso no me gustaba demasiado).
La enfermera nos propuso probar Belvit sueño (una infusión) que calma al bebé y que quizá nos funcionaría. La niña es puro nervio, así que es normal que se despierte por la noche y que durante el día no duerma demasiado.

blevit sueño; infusión bebéAy... bendito Blevit. Lo compramos en la farmacia (cuesta entre 7 y 10 euros) y se lo dimos en un vasito antes de la última toma (en el paquete viene indicado la cantidad según la edad del bebé). Se durmió como siempre en la cama con la última toma y... no se despertó (bueno sí, a las cuatro de la mañana hizo algún quejidito, le di el chupete y siguió durmiendo) ¡Amaneció a las ocho! no me lo podía ni creer, volvía a ser la de antes. Estuve leyendo sobre los efectos del Blevit y encontré de todo: gente a la que no le funcionó y, por lo tanto, dejó de dárselo al bebé; gente que decía que su bebé estaba zombie todo el día (puntualizo que se lo daban varias veces al día - en la caja pone hasta tres - ) y otra gente que dice que le funcionó muy bien. Nosotros sólo se lo damos una vez, antes de dormir y la niña durante el día sigue igual: contenta, riéndose y muy espabilada. Así que mi opinión: mano de santo. He de reconocer que el primer día fue el que mejor funcionó, ocho horas del tirón, desde entonces no ha sido exactamente así pero sí que hemos conseguido que la niña duerma más calmada. Se duerme como siempre y se suele despertar durante la noche, pero ahora en menos de cinco minutos vuelve a estar dormida otra vez. Basta con cogerla, un par de ea, eas y listo. No es la panacea pero por lo menos ha servido para que la pequeña heredera duerma más tranquila, y nosotros también.

¿A vosotras os ha funcionado? ¿Tenéis alguna otra solución para bebés que son puro nervio?

lunes, 23 de marzo de 2015

Pijamas de lactancia

Antes de dar a luz al heredero o heredera y saber lo que se nos viene encima, lo único que tenemos claro es, que durante nuestra estancia en el hospital queremos estar lo más decentes posible para las visitas. No estoy hablando de estar de punta en blanco como un viernes por la noche, no. Estoy hablando de ir decente, de no llevar el típico pijama de hospital ultra fino y con el culo al aire, de ir cómoda.

Un par de meses antes de la FPP (Fecha Probable de Parto que nunca se da) empecé a buscar algún camisón mono para el hospital. Tenía claro que no quería pijama de pantalón, me daba miedo que, en caso de ser cesárea, me apretase demasiado, fuese incómoda y terminase con el camisón de hospital y el culo al aire. Empezó así la misión: pijama para hospital. Y bien digo misión porque fue casi imposible encontrar algo decente.

Aitana nació en septiembre así que necesitaba algo que no fuese demasiado abrigado. Prefería que fuese un camisón sueltecillo (estaba claro que nada de camisones sexys para una noche de pasión) que no fuese demasiado corto y que tuviese fácil acceso al pecho (en mi casa me da igual, pero en el hospital no podía llevar un camisón que, cada vez que tuviese que dar el pecho me lo tuviese que quitar). No quería dejarme dos sueldos en un par de pijamas (siempre hay que llevar el "por si acaso") así que me recorrí medio Madrid: H&M, Carrefour, Alcampo, Zara, El Corte Inglés, Oysho, Woman Secret, Prenatal... nada... ¡no había nada que me gustase y no fuese carísimo! - puntualizo que para mí 30 / 40 euros en un camisón me parecía caro teniendo en cuenta, además, que me tenía que comprar dos -
Yo ya me veía con el culo al aire, así que por lo menos tenía que llevar bragas monas que aceptasen el compresote horroroso que te dan para los loquios.

Hablé con una amiga que había dado a luz un par de meses antes, me dijo que a ella le había pasado lo mismo, que no encontró nada y que al final se decidió por una tienda cerca de su casa que te los hacen por encargo. ¿Cuánto te costó? No fue barato, pero bueno al final me lo regalaron mis padres, el camisón con la bata a juego 100 euros. ¿Hola? ¿100 euros? Ni loca pagaría eso, antes voy con pantalón o con las bragas visibles si hace falta.

Gracias a Dios, al destino o a lo que quiera que fuese, un par de semanas antes de salir de cuentas fui a un Prenatal que acababan de abrir y tenían rebajas bastante buenas. Por curiosidad entré y me fui a los camisones, a ver si era verdad aquella rebaja y... voilá ¡los encontré! No eran la panacea ni ultra bonitos pero era lo que estaba buscando: me costaron 15 euros cada uno (precio bastante asequible) tenían botones por delante por lo que para el pecho era fantástico, de largo eran por encima de la rodilla: perfecto (no quería muy corto pero tampoco llevar ese largo poco favorecedor entre el tobillo y la rodilla). Colores: blanco y gris con letras negras: ideales. ¡Qué alegría, ya no iría con el culo al aire!

pijama lactancia hospital; pijama premamaLa búsqueda me costó bastante pero al final di con ellos. No son exactamente estos pero se parecen bastante (están sacados de la web de Prenatal).
pijama lactancia hospital; pijama premama
Al final en el hospital sólo usé uno ya que el primer día, como hasta la noche no me pude mover de la cama por la epidural, tuve que estar con el que me dieron allí (que por cierto, tampoco estaba tan mal: rosa, talla XL por lo menos, finito pero con el culo tapado).

¿Qué os han parecido los camisones? ¿Cómo fue vuestra búsqueda de pijama? ¿Encontrasteis lo que queríais?

miércoles, 4 de marzo de 2015

Entre pañales

Una de las cosas que más va a consumir un bebé durante los dos primeros años de su vida es, sin duda alguna, PAÑALES (sí, en negrita y mayúsculas, para que se os quede grabado en la mente, porque hay que ver lo que gastan)

En la época de nuestras abuelas no había opción: un trozo de tela y a correr. Cuando se ensuciase, se lavaba y listo. Pero hoy en día (además de seguir existiendo ese tipo de pañales aunque algo más modernizados) tenemos otra opción, algo más costosa pero que nos ahorra mucho mucho tiempo: los pañales.

Creo que hasta que no tienes un hijo no te haces una idea de la cantidad de ellos que necesitarás... Una vez me dijo una compañera de trabajo: cuando tengas un hijo y alguien te pregunte que qué necesitas tu di: pañales, que es lo más caro y lo que más vas a necesitar... ¡qué razón tenía!

Los primeros pañales de Aitana llegaron un mes antes de que naciese. Un paquete. Tampoco quería mucho más ya que no sabía cómo iba a ser de grande. No obstante a medida que se acercaba el momento en que Aitana asomase la cabeza yo ya iba soltando indirectas...

- ¿Qué necesitáis para la niña?
- Bueno... la verdad que nada, bueno sí, pañales, jeje (lo decía en modo broma pero no podía hablar más en serio)
- Sí hombre... ¡cómo te voy a regalar pañales! dime otra cosa... 
- Bueno, pues ya pensaré...

La verdad que coló pocas veces... ¡nadie quería regalarme pañales! Vamos a ver, si me preguntas que qué necesito y te digo que pañales ¿por qué no aceptas ese regalo? Si no te gusta... ¡no haber preguntado! Sólo un amigo al que le dije pañales aceptó sin rechistar: Perfecto, dime talla y marca. Me quedé ojiplática cuando le vi aparecer con medio Mercadona de pañales. He cogido todos los que quedaban de la talla 1 y alguno de la talla 2 ¡Qué alegría! ¡Pedazo de regalo!

Yo he jurado y perjurado que cuanto tenga que hacer un regalo a alguien que acabe de tener un bebé, serán pañales. Vale que no será un regalo único (queda un poco raro si no son gente de mucha confianza) pero un paquetito sí que caerá ¡ya me lo agradeceréis, ya! Para que os hagáis una idea del gasto... un bebé usa una media de 8-10 pañales diarios (cierto que luego se reduce un poco el número pero vamos, Aitana con 5 meses no usa menos de 5-6 pañales al día)

pañales; dodotis; dodotHe probado varias marcas y la verdad... me quedo con Dodot. Sonará a tópico pero de momento son los mejores que he probado. En las canastillas que me regalaron durante el embarazo siempre venía un pañal de regalo (solía ser Dodot o Bio Baby de Moltex), también he probado los de marca Mercadona pero nada... estos últimos tenían una absorción malísima. Cuando la niña se hacía pis, había veces que mojaba hasta la cama (con un pañal recién puesto, no es que estuviese cargadísimo) así que esos los usé (no los iba a tirar) pero no los compré más. Podría catalogarlos como... pañal de emergencia antes que poner una hoja de parra.
Con los Dodot sé que no fallo, son buenos y absorben muy bien, aunque son algo caros... pero he encontrado una página web en la que están fenomenal de precio (obviamente no son como las marcas blancas de baratos, pero están fenomenal).

pañales baratos; dodotis; dodot; nappyLa web se llama Nappy y además de pañales venden otras muchas cosas para el bebé. Los pañales los venden en cajas (es decir, no podéis pedir sólo un paquete) y los gastos de envío son gratis a partir de 150 euros. Yo los he probado y os puedo decir que son Dodot, Dodot y que por los gastos de envío (si no llegas a 150 euros son 10 euros de envío) si os juntáis un par de amigas para comprar pañales llegáis a ese importe casi seguro, a no ser que queráis comprar (como he leído en foros que lo ha hecho gente) pañales hasta que vuestro hijo/a cumpla los dos años y los almacenéis en casa (en mi caso eso era inviable... lo primero por espacio y lo segundo porque quién me dice a mi que la talla es la correcta!) Yo compré pañales para unos seis meses (cinco cajas) y con eso ya tengo suficiente.
pañales baratos; indas
Otros pañales que también me han dicho que son buenos y que salen bien de precio son los de Indas, yo de esta marca sólo he probado las compresas postparto y me fueron fenomenal (las compré en una farmacia) así que imagino que los pañales no serán malos, cuando los pruebe os diré.




Y la última recomendación que me hicieron fueron los pañales de Carrefour , me han dicho que absorben bien y que suelen tener ofertas tipo 3x2, así que salen muy bien de precio.

pañales baratos, carrefour

Yo no sé si el pañal perfecto existe, pero lo único que pido es que no cale, que no sea papel de lija y que absorba lo máximo posible.

¿Qué pañales utilizan vuestros hijos? ¿Conocéis algún otro sitio donde vendan pañales a buen precio?

viernes, 27 de febrero de 2015

Bendito cojín

Ya os comenté hace tiempo cómo fue mi experiencia con la lactancia materna (parte I y parte II) y al principio cuesta. Cuesta porque tu bebé no sabe, cuesta porque tú no sabes, cuesta porque si no no sería tan interesante...

Pues bien, yo puedo decir que gracias al cojín de lactancia, todo fue más fácil. Empezando por el principio... hace varios años en un hospital había una chica que, recién dada a luz, estaba sentada en el sofá con un cojín de lactancia. Cojín que abarcaba toda ella, que no parecía demasiado cómodo pero que insistían en que lo usase porque era bueno. Mis ojos quedaron traumados perplejos con tal imagen y nunca salió de mi cabeza. A mí misma me dije que yo no usaría uno de esos, aunque me dijesen que era cómodo... no me fiaría como buena malamadre.

Uno de mis más de cuarenta regalos (este nombre tiene una explicación que algún día contaré) fue uno de esos cojines de lactancia. He leído en muchos sitios que es el mejor del mercado.
Ajá... el mejor del mercad... la verdad que tenía muy buena pinta y no se parecía en nada al de aquella chica. Un cojín que abulta lo suyo y que viene con una fundita muy maja.

Pues bien, llegados a casa después del hospital fue el momento para probar el cojín. Parecía que me había puesto una riñonera tamaño Hulk, tenía que tener cuidado porque iba arrasando allá por donde fuese hasta que llegué al sofá, me senté (con cuidado porque los puntos íntimos aún tiraban un poco) y me dieron a la nena. La coloqué de lado, tan pequeñita... y enseguida se enganchó al pecho (por supuesto con las pezoneras, que aún los pequeños no estaban recuperados) ¡mano de santo!
He de reconocer que en ese momento me vinieron a la cabeza todos los consejos que me dieron sobre lo inútil que era el cojín, que no serviría para nada... Pues a mí sí que me sirvió, y mucho.

Cuando Aitana era muy bebé lo utilizaba en cada toma, ella comía fenomenal y estaba la mar de tranquila, yo también estaba bastante cómoda y, lo que era mejor ¡tenía las manos libres! Parecerá una tontería pero no sabéis lo agradable que es tener manos durante los 45 - 60 minutos que podía llegar a durar la toma al principio. Ya podía leer, coger cosas e incluso escribir.

Cuando la peque fue creciendo lo fui alternando. El motivo era muy sencillo: debía aprender a coger a la niña en una buena postura mientras comía para no parecer una torpe cuando me tocaba darle de comer fuera de casa (una buena postura es básico y fundamental para que no duela y no salgan grietas).

El cojín también me venía de perlas cuando tenía que cortarle las uñas a Aitana (empezó siendo una vez a la semana y ahora es cada tres o cuatro días, un horror) ella comía, por lo que estaba tranquila, yo tenía las manos libres así que... voilá, uñas cortadas sin problema en un santiamén.

Ahora que ya es más mayor (cinco meses) apenas uso el cojín. Ella no está tan cómoda comiendo y se le salen las piernas. Incluso para cortarle las uñas no me es válido (ahora tengo que aprovechar mientras duerme). Pero el que ahora no lo use no quita para que sea 100% recomendable y muy muy útil (puedes vivir sin él, pero si te lo regalen o te preguntan ¿qué quieres? además de pañales - eso es lo primordial - un cojín sería una buenísima opción).

cojín lactancia; cucut

cojín lactancia; cucutEste es el cojín que me regaló mi hermana. No sé cómo serán los otros ni si serán mejores o no, pero a mí este me funcionó. Es de la marca Cucut y lo tienen en varios colores. Tiene unos bolsillos laterales y la funda se quita fácilmente para lavarla. Como punto extra (aunque yo no lo usé demasiado porque me daba un poco de cosilla) es que puedes colgarte el cojín de tal manera que parezca una mochila, sin necesidad de agarrarlo. El tener las manos libres os aseguro que es una grandísima ayuda.

cojín lactancia; cucut; bolsillos
¿Qué os parece? ¿Habéis utilizado cojín de lactancia? ¿Os pareció útil?

viernes, 20 de febrero de 2015

Cómo dar el pecho sin morir en el intento. Toma II

Si la semana pasada os contaba cómo fue la primera toma de contacto con la lactancia materna, hoy os cuento cómo fue tras llegar a casa (o lo que podríamos llamar la llegada del infierno a mis pechos).

La última noche en el hospital, como ya os dije, fue horrible (hablando en términos de lactancia) la niña pedía comer cada hora y mis pobres pezones se negaban en rotundo a seguir alimentando (hablando siempre de forma figurada, el pezón se negaba pero yo les obligué, así pasó, que después se rebelaron ante mí).
A partir de ahora y por lo menos hasta que fuese al pediatra por primera vez (al cabo de una semana más o menos) la lactancia tendría que ser totalmente a demanda, que como su nombre indica, quiere decir cuando la niña quiera, sin importar el dónde, el cómo o el cuándo. La niña llora, pues pecho al canto.

El día que llegamos a casa la niña parecía otra... sólo dormía, apenas se despertaba para comer... ¡parecía drogada! la verdad que al principio no le di mucha importancia pero al llegar la tarde empecé a preocuparme. No importaba el ruido, la gente, si la despertabas o no, los zarandeos (con cuidadito) ella... ni se inmutaba. Hablé con una amiga enfermera y me dijo que no la dejase, que la despertase como fuese, que había veces que los bebés están tan débiles que no tienen fuerza ni para despertarse (Aitana nació con 2,660 kg y salió del hospital con 2,360 kg) su consejo: mójale la cara con agua (en ese momento mi corazón de madre se encogió ¡ay pobre mía, cómo voy a hacerle eso!) pues no me quedó más remedio... la verdad es que surtió poco efecto pero algo se despertó, fue entonces cuando aproveché para darle de comer.
Mientras ha sido muy bebé (porque sigue siendo bebé) lo más cómodo para mí y para ella, a la hora de comer ha sido el cojín de lactancia (ya os daré la recomendación de cuál es) así que ahí estaba yo, sentada en el sofá, con el cojín de lactancia, las pezoneras, la pequeña y la gente (si algo no he hecho, e incluso yo misma me he sorprendido ha sido esconderme a la hora de dar el pecho. No es que vaya con la teta fuera todo el día, pero tampoco me voy escondiendo como si estuviese haciendo algo malo).

Pasada la etapa zombie de la nena, llegó la etapa de asentamiento. Me conocía, la conocía, y ya todo era más fácil, EXCEPTO para los pezones. Cierto que las pezoneras intentaban hacer su trabajo pero no siempre las quería, por lo que me sentía en la obligación de darle el pecho sin protección, y dolía mucho. Empezaron a salir grietas, y con ellas... heridas (mejor no miréis en google qué tipo de heridas pueden salir en el pecho por la lactancia ya que os asustaréis demasiado) yo las definiré como: heridas pequeñas que molestan más de la cuenta y que te hacen ver el firmamento entero en las primeras succiones. El bebé, cuando mama, tiene como dos partes: parte inicial, cuando se produce la primera y dolorosa succión, y parte final, una vez colocado el pezón correctamente en la boca, come sin problema. El dolor solo duraría unos segundos si los bebés no soltasen nunca el pezón, pero es que esto no es así. El bebé come, para, come, para... así hasta que se llena.

Hubo un momento en el que me sentí muy malamadre pero fue un impulso de mi subconsciente por intentar preservar la integridad de mis pezones: una vez, mientras ella comía tuve que quitarla de golpe (cosa que tampoco se debe hacer nunca porque como tenga el pezón bien agarrado... puede irse con él, por suerte Aitana no estaba apretando) porque el dolor era INSOPORTABLE, lo sentía mucho pero no podía darle de comer. Gracias a Dios las heridas no salieron en los dos pechos, sólo en uno, así que hasta que se curase tendría que darle de comer más del pecho sano que del otro.
Crema purelan y pechos al aire el máximo tiempo posible (teniendo en cuenta el volumen de visitas en mi casa durante las primeras semanas, mi tiempo para airearlas era poco) pero llegó un día en el que mis pechos se curaron y volvieron a ser los que eran pudieron seguir alimentando a mi pequeña.

A día de hoy no tengo ningún problema con el pecho, excepto cuando Aitana hace de las suyas y me pega algún que otro mordisco con sus encías de abuelilla, o cuando no quiere abrir la boca lo suficiente y por lo tanto sólo coge el pezón, sin areola ni nada, pero esto son minucias comparado con lo que pasé.

A todas las mujeres que vayan a ser madres, os recomiendo que deis el pecho, por lo menos que lo probéis, porque es una sensación increíble y, aunque al principio duela, merece la pena (vamos a ver, tampoco seáis masocas de la vida y continuéis con la lactancia si para vosotras es el peor momento del día y tenéis los pezones en carne viva... que es bonito pero no la única solución para alimentar a vuestro hijo)

Consejos de madre primeriza:
  • Dejaos enseñar por profesionales. Seguro que en el hospital las enfermeras o matronas os dicen cómo tenéis que colocar al bebé y qué tenéis que hacer para que estéis cómodas.
  • Los primeros días poner al bebé en el pecho el máximo tiempo posible, esto hará que os suba antes la leche. Nada más nacer los bebés toman calostro -otra de las palabrejas que añadir al diccionario- y al cabo de unos días os subirá la leche ¿cómo notarlo? pues porque se os pondrán los pechos como recién operados, yo tenía dos pelotas, muy duras y calientes. No os preocupéis que no estaréis así toda la vida - afortunadamente- sólo será hasta que el pecho se habitúe y aprenda la cantidad de leche que tiene que fabricar (que será la que tu bebé demande a cada momento).
  • Piensa que tu bebé te necesita a ti, no sólo al pecho. Dale cariño y háblale mientras come. Os aseguro que las miradas que os echan son inolvidables.

Mi marido siempre ha dicho que si algo le da envidia de mí, es que yo le puedo dar el pecho a la niña, para él es el mejor momento ¡y cuánta razón tiene!

viernes, 13 de febrero de 2015

Cómo dar el pecho sin morir en el intento. Toma I

Una vez que el médico te ha confirmado que estás embarazada, una vez que asumes que vas a ser mamá, que se lo has contado a todo el mundo y ves que los meses pasan muy rápido llega otro punto de inflexión en el embarazo: el tema de la lactancia ¿Vas a dar el pecho? ¿Sabes lo que ello supone? ¿Estás decidida?

Yo no soy médico ni lo pretendo ser, por lo que no voy a entrar a valorar las ventajas y desventajas de la lactancia materna para los bebés (lo que sí os recomiendo es que leáis el libro del pediatra Carlos González Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna, creo que merece la pena) lo que sí os voy a contar es cómo ha sido (y está siendo) mi experiencia con la Lactancia Materna Exclusiva hasta los 5 meses de Aitana.

Si algo tuve claro desde el principio es que yo quería dar el pecho (siempre y cuando tuviese leche y la niña engordase, claro está). No os voy a mentir, durante el embarazo no me preparé nada el pecho ¿Ah pero que hay que preparase el pecho? Pues por lo visto sí queridas, he leído que es bueno preparar los pezones para evitar así las grietas, no sé si será cierto o no, el caso es que yo no hice nada más allá de echarme crema hidratante y antiestrías durante todo el embarazo. A día de hoy no tengo ninguna estría nueva -las que venían de serie antes del embarazo siguen ahí, no se han ido - y los pezones han sufrido lo suyo hasta llegar a acostumbrarse (gracias a Dios porque creo que si no me hubiese mutado en un ser insoportable y hubiese abandonado la lactancia materna hacía tiempo).

Pues con los pezones como siempre di a luz. El día que nació la pequeña Aitana me la colocaron en el pecho nada más nacer para que mamase. No sé si será que la emoción me nubló la mente o que ella tenía poca fuerza pero sinceramente no recuerdo ningún dolor, ni molestia cuando estuvo mamando en el paritorio. Me dijeron que tenía leche para alimentar a todo el hospital, así que un problema menos para cumplir con mi objetivo: dar de mamar.

En las pelis es muy bonito: el bebé nace precioso, como recién salido de cualquier sitio menos de donde sale en realidad, la madre está estupenda, en la cama tumbada y con el pecho dispuesto para el bebé. La enfermera / matrona coloca al bebé cerca del pecho y él solito se va acercando hasta que lo agarra, perfectamente, sin ningún problema y come sin cesar. Pues siento deciros amigas que esto no es así (o por lo menos en mi caso) nada es tan bonito como lo pintan y no os voy a mentir: la lactancia al principio, duele, y mucho mucho.

Como os he dicho en el paritporio no sentí ninguna molestia en el pecho y cuando me subieron a la habitación me dijeron que diese el pecho a demanda es decir, siempre que el bebé lo pida, es decir, TODO el rato sin parar. 
Aitana nació larga pero delgadita (2,660 kg) y tenía poca fuerza para chupar por lo que me pediría bastante a menudo comer. Las enfermeras me dijeron muy amablemente que no dejase a la niña más de dos-tres horas sin comer porque era muy pequeña y tenía que coger fuerzas, que si ella no lo pedía la tendría que despertar. Yo como buena madre primeriza tomé nota de todo lo que me dijeron para cumplirlo al pie de la letra. 

Pasan las horas y la niña empieza a llorar. Tiene hambre. Dale el pecho. Y allá que iba yo... Aplicaba la técnica que me enseñó la enfermera en el paritorio: tumbada de lado y colocándole yo el pezón en la boca. Dos-tres tomas más tarde... los dolores empezaron a aparecer. Es normal, dar el pecho tiene que doler un poco. Ya bueno, precisamente por eso, tiene que doler un poco, no como si me los estuviesen arrancando.
crema para el pecho; crema para pezones; medelaMe habían recomendado para las grietas (para el pezón en general, que viene de perlas aunque no tengas grietas) una pomada: Purelan, de la marca Medela. Mano de santo oye (vamos a ver, la crema es buena pero no hace milagros. Si tienes los pezones delicados, por no decir otra cosa, no te los cura en un santiamén, quizá lo haga en un mes...) También me dijeron que podía empezar con unas pezoneras, que seguramente me ayudasen hasta que la niña se acostumbrase al pecho, así que también las compré (también de la marca Medela). Además las pezoneras protegerían el pezón durante los momentos tensos.


pezonera; medelaDar el pecho duele, la pomada ayuda, pero el daño ya estaba hecho. No había vuelta atrás. Los pezones empezaban a enrojecerse y cada vez que quería comer (o lo que es lo mismo, cada dos horas) yo estaba bastante molesta.
Segunda noche en el hospital, mañana me dan el alta y ahora la niña come... ¡cada hora! (por si no lo sabíais los tiempos de cada toma son siempre desde que empieza, no desde que acaba. Para que os hagáis una idea... si empieza a comer a las 10:00 y termina a las 10:30-10:40... a las 11:00 volvía a pedir teta, o lo que quedase de ella... pobre mía... )

Las grietas aún no habían hecho su aparición. Tan sólo eran rojeces y un poquito de heridita (minucias comparado con lo que vendría después) pero he de confesar algo... la última noche en el hospital estuvo a punto de costarme la lactancia... (la lactancia, los pechos, el matrimonio... todo lo que en ese momento tuviese por delante). La niña quería comer sin parar, yo no podía más del dolor, y del cansancio y de todo... ¡sólo quería morírme! pero no abandoné, fui fuerte como una jabata y ahí seguí, con los pezones que ni rozarme podía, pero con la lactancia hasta el final.

Llegamos a casa y con ello... las grietas, pero esto lo dejo para otro episodio, que este me ha quedado demasiado largo...

¿Qué tal vosotras con el pecho? ¿lo teníais claro antes de empezar? ¿grietas?