martes, 16 de junio de 2015

Preparación al parto

Antes de apuntarme a las clases de preparación al parto estuve pidiendo consejo a gente de mi alrededor. No tenía todas conmigo en si de verdad merecerían la pena, si serían una pérdida de tiempo, si aprendería algo... El caso es que encontré opiniones de todos los tipos y, al ser primeriza, decidí hacerlas por si acaso eran de vital importancia.

Hasta donde alcanzaba mi conocimiento en esas clases aprendería la tan importante respiración, que sería vital en el momento del parto, tan vital que como no la hubieses entrenado te caería una buena bronca. En esas clases aprendería también algunas cosas sobre el cuidado del bebé e, importante, cuándo ir al hospital (creo que esta fue la principal razón por la que decidí apuntarme. Mi miedo era ir demasiado pronto, o demasiado tarde).

Mi seguro me ofreció estas clases en varios centros y de diferente duración. Elegí por este orden: cercanía (todos más o menos igual) y duración (mi curso era de 5 clases, el que menos duraba). Una vez elegido y reservado, previa bronca de la señora porque había llegado demasiado tarde (semana 32 si no recuerdo mal) sólo faltaba esperar a que llegase el gran día.

Y allí que nos plantamos mi señor esposo y yo (él me acompañó a casi todas las clases) en una sala no muy grande, con otras 6-7 parejas más y una más que peculiar matrona. La mujer ponía toda su buena intención en explicarnos las cosas y en hacer los ejercicios con nosotros pero... había que contener la risa (hasta ahí voy a leer, de hecho una pareja nunca más volvió).

Cosas que aprenderás durante el curso:

- Cómo saber si estás de parto
- Cuándo ir al hospital
- El momento del parto (asistencia en el hospital)
- Posturas de lactancia
- Cómo poner un pañal
- Cuidados de la madre durante la cuarentena
- Visitas postparto a la matrona y al pediatra

Sinceramente, y después de haber hecho el curso casi completo (me salté una clase), no me sirvió casi casi de nada. La mayoría de las cosas ya las conocía (bien porque las había leído o bien porque las había aprendido cuidando niños) y los ejercicios... te aseguro que en el momento en el que estás en el paritorio se te han olvidado por completo (yo no es que no me acordase, sino que ni siquiera me acordé de acordarme). Creo que este tipo de cursos pueden venir muy bien a gente que no ha estado nunca o casi nunca con bebés, gente que jamás ha puesto un pañal, o gente a la que le gusta tener todo súper controlado pese a conocerlo, pero si no... muchas de las cosas que te pueden aportar las encontrarás en libros.

Al menos un par de parejas estaban en este curso por obligación, creo yo, y es que si eres primeriza y no has hecho los cursos de preparación al parto... parece que eres un bicho raro. Siento si se molesta alguna persona que imparte estos cursos, es una opinión personal y en ningún momento he tenido intención de ofender. Quizá si en lugar de 5 días, dos horas y media por día, se condensase todo (que se puede hacer, seguro) en un día, lo recomendaría más. Pero creo que estar media hora - tres cuartos para aprender a poner un pañal... es demasiado ¿no os parece?

¿Cuál es vuestra opinión sobre estos cursos? ¿Los recomendáis?

miércoles, 10 de junio de 2015

En la habitación de al lado

Imagino que os pasará a todas pero yo veo que mi hija crece TTTTAAAANNNN rápido, que no me da tiempo a asimilar todo, creo que en unos meses se independiza.

colecho; bebé; dormir con bebé
Antes de quedarme embarazada jamás pensé que actuaría como he actuado, supongo que es que la maternidad te cambia y te hace vivir las cosas de otra manera. Nunca pensé en colechar con la pequeña heredera (que duerma con nosotros), quizá algún día pero no de forma continuada, siempre pensé que a los seis meses dejaría de dormir en nuestra habitación y pasaría a su cuna grande, nunca pensé que sería tan placentero el despertarte por la mañana con sus manotazos y patadas mientras balbucea cualquier cosa, se te queda mirando y cuando abres un ojo ¡ZAS! sonrisa al canto y ya te ha alegrado el día... nunca pensé que haría todas estas cosas pero estoy encantada de la vida de haberlas disfrutado.

Puede que alguien se pregunte: si tanto te gustaba y tanto disfrutabas... ¿por qué has dejado de hacerlo? pues muy sencillo, el infumable calor que lleva haciendo en mi casa varios días ha hecho que acelere un poco el proceso de traspaso de habitación (seamos sinceros, tampoco quería que la niña durmiese con nosotros hasta que hiciese la comunión).

Llevaba tiempo pensando en ello pero siempre había algo que lo posponía: pobre que hoy está muy tonta, que hay que lavar las sábanas, que hay que plancharlas (yo no plancho las sábanas nunca), que si hoy tiene moquitos, venga hoy el último día, que no que ya mañana... hasta que llegó el calor para instalarse en nuestra habitación y los tres durmiendo en la cama era IN-VI-A-BLE. Ya podías tener la ventana abierta, la puerta abierta y el salón abierto para crear corriente... que sudábamos como pollos, teníamos que poner un cartel en la cama de máximo dos ocupantes, así que se acabaron las excusas y el lunes durmió por primera vez solita en su cuarto. Además del calor, últimamente estaba empezando a coger unas habilidades circenses que empezaba a ser peligrosa la cama.

Desde hacía un tiempo las siestas las estaba haciendo ahí, para que empezase a acostumbrarse a la cuna (la verdad que no sé si servirá o no de algo, pero por si acaso) y para que fuese algo independiente (hasta entonces las siestas las hacía en el sofá, con nosotros o en el parque, a nuestro lado, pero no solía estar en otra habitación).

colecho; colechar; dormir con el bebéAl principio temimos que se avecinase una odisea de noche (aunque peor que la anterior, levantándose cada hora, no podía ser) nos daba cosa no escuchar el intercomunicador y no oírla si lloraba... era todo muy extraño.

La verdad es que la noche pasó sin darnos cuenta (Blevit mediante, eso sí). Al principio no le hizo mucha gracia y se despertaba cada vez que se movía (debe ser que extrañaba la cama o algo así) pero luego ya cogió carrerilla y ¡hasta las 06:30 que pidió el desayuno! Ahí sí que me la llevé a la cama y se quedó durmiendo con nosotros hasta que sus manotazos y patadas hicieron acto de presencia en la habitación. Creo que con el tema de la lactancia es un poco complicado (y por qué no decirlo, pereza máxima absoluta a esas horas) el volverla a llevar a su cuna) pero poco a poco, todo a su tiempo.

El que la haya pasado a su habitación no quiere decir que no vuelva a dormir con nosotros, pero ya no de forma continuada. A veces pienso en si es demasiado pronto para enseñarla a dormir sola, o si la malacostumbro si colecha con nosotros porque... ¿hasta qué edad se debe colechar? La pequeña heredera tiene ocho meses y medio y aunque para algunas cosas la vea mayor... para cosas como esta la sigo viendo pequeñita.

Pues ahí está, la pequeña heredera hecha una jabata y ya durmiendo sola ¡a ver lo que dura!

¿A qué edad pasasteis a vuestros peques a la cuna? ¿cómo lo llevaron? Y vosotros ¿les echáis de menos?

lunes, 8 de junio de 2015

¿Dónde empieza mi libertad?

Es probable que me meta en una camisa de once varas con este post, pero creo que estoy en mi derecho de dar mi opinión sin faltar el respeto a nadie.

Os pongo en situación: ¿conocéis la noticia de Pau, el niño de Olot de seis años, infectado por difteria por no vacunarle? Bien, pues he aquí el tema: ¿qué opinas de la no vacunación de los niños? ¿dónde empieza tu libertad y dónde termina la mía?

vacunación infantil; vacunasCreo que todos tenemos claro que los hijos son de cada uno y que sobre la educación eligen los padres, que para eso son sus padres, y los demás no deberíamos meternos en estas cosas, pero respecto al tema de salud (que afecta a los demás) creo que, al menos, tenemos derecho a opinar. Hablando claro: yo sí estoy a favor de la vacunación, creo que más vale prevenir que curar y que esa decisión, que cada uno considera propia, afecta a toda una sociedad. Si a tu hijo le duele la cabeza y no le quieres dar nada para aliviar el dolor, es decisión tuya, mi hija no se verá afectada por ello. Pero si tu hijo se contagia de algo por no vacunarle, sí que afecta a mi hija (y al resto de población). Desde el respeto, no comparto la idea de no vacunar a los niños.

He leído que los padres se sienten con un terrible sentimiento de culpa, lo entiendo, después de ser madre creo que no sería capaz de perdonarme que algo le pasase a mi hija por una mala decisión mía, y de verdad deseo que el pequeño se recupere lo antes posible y no le queden secuelas por ello.
He leído también que han vacunado a su hija pequeña, después de lo ocurrido no han dudado ni un segundo en hacerlo. Pero aquí hay algo que no entiendo... si no crees en las vacunas ¿por qué vacunas? ¿por si acaso? Creo que entonces algo sí que crees en las vacunas ¿no? Insisto en que no quiero faltar al respeto a toda esa gente que decide no vacunar a sus hijos pero, perdonarme, no lo entiendo. Tu libertad está en no vacunar pero... ¿dónde empieza la mía? Si tú no vacunas, a mí me afecta.

No sé si sería justo que se obligase a vacunar, no se si sería justo que impusiesen algún "castigo" y bien lo pongo entre comillas porque, aunque no creo que sea la palabra más adecuada, no encuentro la idónea, pero lo que creo que no es justo es que otros niños, que sí que siguen el calendario de vacunación, se contagien por alguien que ha decidido no hacerlo, no es justo que otros niños estén expuestos a este tipo de cosas cuando sus padres (ya que ellos son demasiado pequeños para hacerlo solos) sí que han tomado medidas para evitarlo. Ojo que este tipo de cosas no sólo afecta a los niños, si hay un niño contagiado, toda la sociedad se ve afectada.

Sin embargo, después de leer un artículo sobre el tema (podéis verlo aquí) me encuentro con situaciones y casos en las que yo misma podría dudar si seguir adelante o no con el calendario de vacunación. Me gustaría que leyeseis el artículo, creo que es interesante, pero os adelanto algo... ¿vacunarías a tus hijos pequeños si el mayor falleció por la reacción de una vacuna? ¿continuarías el calendario de vacunación con tus hijos, si el mayor quedó tetrapléjico a causa de una vacuna? Creo que son cosas difíciles de responder si no te encuentras en esa situación.

Pues he aquí el debate... ¿a favor o en contra de la vacunación? ¿por que? 

miércoles, 3 de junio de 2015

¿Dónde meto la ropa?

Estás embarazada y comienzas a preparar la habitación del bebé, hasta ahí todo de acuerdo pero seguro que os habéis planteado un problema ¿qué hago con todo esto? ¡No me cabe! Y es que la mayoría de nosotras no vivimos en palacios o mini palacios donde nuestros herederos puedan tener una habitación del tamaño del salón (como mínimo) así que tenemos que elegir qué queremos en la habitación del bebé. Ellos son demasiado pequeños, aún no deciden, así que debemos hacerlo por ellos.

En mi caso he de decir que considero que Aitana no tiene una habitación pequeña (ni mucho menos es como el salón, ni tan siquiera es la más grande de la casa, pero creo que tiene un tamaño bastante decente), aún así no me cabía todo: cuna, cómoda, mecedora, cambiador, estantería, alfombra... había que elegir.

Un día llegó mi hermana y me planteó una alternativa que me encantó. Ahorras espacio y dinero. ¿Qué me planteó? Meter el cambiador dentro del armario ¿Cómo? Sí, que la zona del cambiador (con todo lo que ello conlleva) estuviese integrada dentro del armario. Al principio puede parecer incómodo, ahí todo mezclado, todo junto... pero luego te das cuenta que es una buena solución, que te ayuda a ahorrar espacio (que con un hijo pequeño siempre falta) y que si un día no te da tiempo y tienes las cosas desordenadas, fácil solución: cierra la puerta del armario y listo.

Como me pareció una buena idea quería enseñaros el resultado para que, si os gusta ¡lo pongáis en práctica! He de decir que tuve que hacer varios apaños con los muebles ya que el armario, además de antiguo, está fatal hecho (con unos desniveles considerables) pero creo que quedó bastante apañado.

¿Qué os parece?

armario bebé, cambiador dentro del armario.

El armario era marrón pero lo pintamos en blanco para que quedase a juego con la habitación. Los pomos en forma de pollito son de Bricor pero también los hay en Leroy Merlin (hay muchos animales, en mi caso el armario son pollitos y la cuna pulpos)

armario bebé, cambiador dentro del armario.

Los muebles son de Ikea. A la cómoda principal le quitamos el cajón de abajo ya que si no no se podría abrir y aprovechamos ese espacio para poner unas cajas (todas de Ikea también). El mueble de la derecha está subido a un pequeño escalón para que el cajón de abajo se pudiese abrir. La barra del armario es de Bricor y las perchas rosas (aunque en la foto no se aprecian mucho) son de Mercadona (las hay en rosa y en azul). El espejo es made in casa y el colchón de cambiador lo compró mi hermana por internet.

armario bebé, cambiador dentro del armario.

 Lo colgué aquí, en principio, porque no sabía muy bien dónde ponerlo pero cada vez estoy más contenta porque me parece súper práctico. Estos bolsillitos son de Zara Home, regalo de una amiga de mi hermana. Son monísimos y súper útiles para guardar todas las cosas del bebé: cremita, colonia, esponja, bastoncillos, tijeras... así lo tienes todo a mano.

armario bebé, cambiador dentro del armario.

Como veis, creo que queda bastante apañado y que te ahorra muchísimo espacio. Piensa que el armario lo tendrás que poner sí o sí (en este caso es empotrado) pero deberás poner el cambiador del bebé en alguna parte así que, todo junto, recogidito y ahorrando espacio.

¿Qué solución pusiste en práctica para ahorrar espacio? ¿Te parece útil el tener todo junto?

lunes, 1 de junio de 2015

Aprendiendo con el embarazo

Y siguen las palabras que empiezan a sonar en nuestra cabeza cuando estamos embarazadas. No es que sea la Larousse pero oye, creo que al final estamos haciendo un pequeño diccionario del embarazo que espero, a más de uno y de una, solucione alguna papeleta.

Pues nada, he aquí los términos de esta semana:

- Puerperio: desconocía por completo esta palabra hasta que me quedé embarazada, es más, hasta que hice los cursos de preparación al parto (cerca de la semana 30). Igual puerperio no os suena de nada pero... ¿cuarentena? esa sí ¿verdad? Pues es lo mismo, es el periodo que sucede después del parto y dura 40 días. Durante este tiempo el cuerpo de la mujer experimentará muchos cambios (externos pero sobretodo internos) de recuperación. Se trata de un período muy importante, ya que es el tiempo de aparición de los factores que encabezan las causas de mortalidad materna (hemorragias posparto, por ejemplo). Pero no sólo la madre sufre estos cambios, el bebé también ha de acostumbrarse a esta nueva forma de vida.

- Epidural: palabra poco novedosa, tanto si estás embarazada como si no, pero que por si acaso no está mal recordar. Se trata de una anestesia que se introduce en el espacio epidural (en la espalda) y que, en el caso del parto, alivia el dolor. Como experiencia personal: 100% recomendable. Nada de dolor y se agradece infinito. Eso sí, tiene contraindicaciones: Si el nivel de dilatación está muy avanzado, si hay tatuajes en la zona o si la paciente sufre obesidad o cardiopatías.

- Placenta previa: se trata de un problema durante el embarazo en el que la placenta crece en la parte más baja del útero y cubre toda la abertura hacia el cuello uterino. El síntoma principal es un sangrado repentino y será el ginecólogo quien evaluará el riesgo del sangrado con el riesgo de un parto prematuro (a veces la mejor solución puede ser dar a luz después de la semana 36). En caso de tener placenta previa es muy probable que tengan que practicar una cesárea en el momento del parto. Debes cuidarte, reducir tu ritmo, guardar reposo y evitar las relaciones sexuales.

- Isofix: vale que esta palabra no está relacionada con el embarazo pero, os aseguro, que sí que lo está con algo relacionado con el bebé: la silla del coche. Como os podéis imaginar, la seguridad de tu bebé será de vital importancia y, ante el desconocimiento de varias cosas, te volverás loco/a a la hora de buscar "la mejor" para tu heredero. El sistema ISOFIX está presente en los coches, aunque no en todos,  y es un sistema de sujeción para las sillas de seguridad de los niños. ¿Qué ventajas tiene? pues que facilitan las cosas (las sillas se montan de forma más rápida y segura) y además pueden llegar a reducir hasta el 22% de las lesiones graves de los niños en accidentes. Mejora la estabilidad del asiento y reduce el recorrido de la cabeza hacia adelante en un impacto frontal (evitando el latigazo). ¿El inconveniente? El precio, las sillas que cuentan con este sistema son algo más caras que las tradicionales. Creo que deberá ser elección de cada uno el evaluar si merece o no la pena esta inversión (personalmente yo no la tengo).