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lunes, 23 de febrero de 2015

Objetivo conseguido

No puedo estar más contenta, la verdad es que ¡fue todo mejor de lo que yo pensaba! Como ya os comenté hace unos días, este sábado tocaba el turno de las verduras en la vida de Aitana. Tenía muchas ganas (y a la vez pena) de que probase cosas nuevas y sobretodo de ver su reacción. Resultado: más que positivo.

El sábado por la mañana hice el puré con las cosas tal y como me dijo el pediatra: 150 grs. de judía verde, 500 grs. de patata y 120 grs. de pollo. Todo hervido con agua mineral (esto nadie me lo había dicho pero había leído que los biberones y el agua de los bebés, al principio, debe ser siempre mineral así que, cociné todo con ese agua por si acaso) El pediatra me dijo que esas cantidades me debían durar para tres veces, pero que al principio sería normal que me durasen incluso 4 ó 5 días. Trituré todo, lo dividí en tres botes y listo (dos los congelé y uno para comer ese mismo día).

Tardó en comer un hora (de reloj) y aunque al principio no sabía muy bien qué demonios le estaba dando, le terminó gustando. Ninguna cara de asco, cero negaciones... ¡fue genial! Sólo se tomó medio bote, pero bueno, para ser el primer día no estaba nada mal. Además de las verduras también probó el agua y cuál fue mi sorpresa ¡qué cara de asco puso! no sé si fue porque se esperaba puré y recibió agua o porque no le gustó... ¡pero si no sabe a nada! En lugar de dársela en biberón, que seguramente hubiese sido más fácil, se la dimos en un vaso con cucharita ¿por qué? pues porque he leído (cosa que no siempre es buena) que en muchas ocasiones - aunque no siempre - cuando a los bebés se les da biberón, después suelen rechazar el pecho. En parte tiene su lógica: la ley del mínimo esfuerzo: del biberón cae y del pecho tengo que chupar. No sé si al ser agua y no leche me lo hubiese rechazado, pero por si acaso preferí no probar (no es que me haya negado en rotundo pero si puedo retrasarlo, mejor).

El domingo fue bastante mejor: mismo tiempo, misma cantidad, pero creo que comió más que tiró. Truco para el agua: esta vez sí que le gustó, a cucharaditas con muy poquita cantidad para que no la tirase.

Hace poco encontré por internet un artículo que me pareció la mar de curioso: ¿por qué los bebés tienen tanta baba? y ahora diréis ¿a qué viene ahora la baba? pues muy sencillo. Los bebés tienen mucha baba (además de por los dientes) porque no saben tragar, es decir, ellos tragan cuando succionan pero no saben, quizá más bien no tienen el hábito, de tragar porque sí, por eso su baba se cae... pues algo parecido le pasó a Aitana con la comida y con el agua... como no sabe tragar digamos que todo lo que entra, sale.  Pero poco a poco, aún es pequeñita.

Respecto al pecho: el resto de tomas las ha hecho sin problema, come lo mismo, lo que pasa es que ya no noto los pechos tan vacíos como antes (el cuerpo aún se tiene que acostumbrar). Pese a que se "salta" una toma de pecho, de momento no me he tenido que sacar leche ni nada, eso sí, a las cuatro de la tarde mis pechos están pidiendo clemencia para ser vaciados. Imagino que cuando llegue el turno de la fruta, en dos o tres semanas, sí que tendré que hacer algo... no creo que mis pechos estén preparados para "saltarse" dos tomas seguidas y luego seguir tan campantes.

¿Algún truco? ¿Qué os funcionó a vosotras?

¡Se me olvidaba! El viernes estuvimos en el evento que organizó Smileat para mamás y papás. Presentaron sus tarritos y nos estuvieron contando cómo nació todo. Una gran idea emprendedora que, por el momento, está cumpliendo con creces las expectativas de sus creadores ¡Enhorabuena! Como ya os dije conocí estos tarritos hace un tiempo y se han convertido en la primera alternativa (siempre y cuando no pueda ser casero) de comida para Aitana, pero en la merienda aprendí varias cosas interesantes sobre ellos (algunas son más en ámbito general)

- Debemos intentar buscar las frutas más maduras para evitar añadir azúcar.
- Smileat siempre utiliza productos de temporada. Producen tres veces al año.
- Utilizan la acerola para aportar vitamina C a los tarritos.
- Smileat no usa productos con gluten ni con huevo, ni con leche, ni procesa en fábricas que lo usen
- Los botes se pueden volver a cerrar herméticamente ¡Los únicos que pueden hacerlo!
- Cuando ves este producto es como si lo haces tú (creo que esto es muy importante)


tarrito de fruta; alimentación infantil
Y para terminar... ¡probamos los tarritos y nos dieron un regalo! (y lo que nos gusta a todos que nos regalen cosas... dicho en modo maruja) Mi favorito, sin duda... Manzana y naranja.


regalo evento


¡Bien por ellos y enhorabuena por el trabajo!

lunes, 16 de febrero de 2015

Llega el turno de la verdura

Me gusta dar el pecho, creo que es bueno para la niña y para mí. Aunque los comienzos fueron algo complicados (os lo empecé a contar aquí, y eso que aún no terminé) una vez que nos conocimos mutuamente y llegamos a entendernos me di cuenta que dar el pecho es algo muy satisfactorio, gratificante y especial (si algo he aprendido sobre la lactancia es que no debes sentirte mal si no puedes dar el pecho a tu hijo. ¿Seré mala madre? ¿se alimentará peor? NO. Dar el pecho es una elección personal y no por ello querrás menos a tu hijo ni será peor. Que lo recomiendan: Sí, pero no es obligatorio)

A lo que íbamos, que para mí el dar el pecho ha significado mucho en la relación para con mi hija. Una vez leí que la lactancia materna crea unos lazos que podrían ser la prolongación del cordón umbilical, es decir, madre e hijo están unidos por el cordón hasta que nace, una vez lo cortan ese vínculo se rompe para siempre pero nace otro con la lactancia. Es un momento especial, delicado y a mi gusto placentero. El bebé llora, tiene hambre, te necesita, tú alimentas a tu hijo... creo que es muy bonito. En el libro sobre lactancia materna de Carlos González leí algo así como que un bebé no sólo busca comida en el pecho, sino que busca cariño, protección y amor, y qué cierto es oye.

Yo soy defensora de la lactancia materna exclusiva siempre y cuando el bebé no pierda peso o haya algún problema, así que he intentado extenderla al máximo ¿hasta cuándo? Pues hasta los 5 meses exactamente. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé, a partir de ahí y hasta los dos años recomiendan complementarla con otros alimentos. ¿Podría seguir hasta los seis meses? Pues seguramente sí, la niña está creciendo y engordando así que mal no le está haciendo, pero sinceramente sí que creo que ya es momento de empezar con algún otro alimento. Puede que lo que me dijo el pediatra haya influido un poco: la lactancia suele ser hasta los seis meses siempre y cuando vayan ganando peso. La niña va bien, un poco justa pero bien, el problema es que si empezamos a los seis meses con la verdura, no se acostumbrará hasta los siete - ocho, y eso ya es mucho tiempo, por eso es mejor empezar a los cinco meses para que a los seis - siete ya esté acostumbrada. ¿Estará equivocado? No lo sé ¿tendrá razón? tampoco lo sé, pero yo le voy a hacer caso.

Allá por el mes de enero (cuando el pediatra me contó todo esto) me dio las pautas a seguir a partir del 21 de febrero. La receta tiene buena pinta: 150 grs. de judía verde, 500 grs. de patata y 120 grs. de pollo (esto es lo que me ha dicho mi pediatra, hay otros que introducen el pollo más tarde o que incluso empiezan sólo con patata... no sé qué es lo mejor, pero yo como soy una mandada, le hago caso). Según estas cantidades el puré debería durarme unos tres días aunque al principio es normal que llegue a durarme hasta cinco (sólo de pensarlo me entra la risa... eso será porque durante los primeros día no querrá comer nada, pobre mía...) Con la verdura puedo darle agua para que beba (¡bien! otra cosa más para probar) aunque me ha dejado claro que al principio no la querrá.

tarrito verdura; alimentación bebé; ecológicoAsí que llegó el día. Sustituiré la toma de las 12 de la mañana por un maravilloso y delicioso puré de verdura (vamos poco a poco y de momento, hasta dentro de dos o tres semanas, esa será la única toma que no será de pecho). De momento y siempre que podamos se los haremos en casa, creo que lo casero siempre es mejor. Pero para las veces que no podamos hacerlos o tengamos que llevarnos para varios días (o porque me convierta en malamadre y no tenga tiempo o ingredientes para preparar su delicioso puré) se los compraremos hechos y nuestro primer candidato (esperemos que la niña no me salga muy especialita con la comida) será Smileat. Son unos tarritos 100% ecológicos que ya sólo su envase me ha enamorado! Los puedes pedir online y tienen varios puntos de venta (podéis mirar en su web) así que entre lo casero y lo ecológico estará el asunto.

tarrito verdura y merluza; alimentación bebé; ecológicotarrito pollo con arroz; alimentación bebé; ecológicotarrito calabaza y calabacín; alimentación bebé; ecológico



Ya os contaré qué tal fue la experiencia con la verdura. La verdad es que me hacen mucha ilusión estas cosas: su primer puré de verdura, de fruta... en fin, todas estas chorradas que para las madres son pasos agigantados en la vida de sus hijos.

¿Cómo lo llevasteis vosotros? ¿A qué edad os recomendó el pediatra empezar? ¿Algún truquillo para que no acabemos las dos llenas de comida?